miércoles, 1 de noviembre de 2023

Telefónica, de empresa pública a multinacional privada




Telefónica es una de las mayores empresas de telecomunicaciones del mundo, con presencia en más de 20 países y más de 300 millones de clientes. Sin embargo, su origen se remonta a 1924, cuando nació como una compañía filial de la estadounidense ITT, bajo el nombre de Compañía Telefónica Nacional de España (CTNE).

Durante el franquismo, la empresa fue nacionalizada en 1945, y se convirtió en un monopolio estatal que controlaba la red telefónica del país. Bajo la tutela del Estado, Telefónica creció y se modernizó, ampliando su infraestructura y sus servicios. En los años 70, creó Sintel, una filial dedicada al montaje de sistemas de telefonía, que llegó a tener presencia internacional.

Con la llegada de la democracia, Telefónica inició un proceso de apertura y liberalización del mercado, que culminó con su privatización total en 1999. El Estado vendió sus acciones a través de dos ofertas públicas en 1995 y 1999, bajo los gobiernos del PSOE y del PP respectivamente. La privatización supuso un cambio radical en el modelo de gestión y en la estrategia de la empresa, que pasó a estar dirigida por ejecutivos procedentes del mundo financiero y empresarial.

La nueva Telefónica se lanzó a la conquista del mercado global, aprovechando el auge de las nuevas tecnologías como internet y la telefonía móvil. La empresa se expandió por América Latina, Europa y Asia, adquiriendo otras compañías y participando en alianzas estratégicas. Al mismo tiempo, redujo su plantilla mediante sucesivos planes de prejubilaciones y externalizaciones, que afectaron especialmente a Sintel, que fue vendida en 1996 y posteriormente liquidada.

En la actualidad, Telefónica es una multinacional privada que compite con otros gigantes del sector como Vodafone, Orange o AT&T. Su valor bursátil ronda los 20.000 millones de euros, aunque ha sufrido una fuerte caída desde 2016 debido a la crisis del mercado español, la depreciación de las monedas latinoamericanas y el impacto de la pandemia del coronavirus. La empresa ha anunciado recientemente un plan estratégico para los próximos años, que incluye medidas para impulsar el crecimiento orgánico, reducir la dependencia del mercado español, acelerar la digitalización y optimizar el balance financiero.

La privatización de Telefónica ha sido objeto de debate y controversia desde su inicio. Algunos defienden que ha sido un éxito para la economía española, al generar ingresos para el Estado, activar el mercado bursátil y convertir a Telefónica en una empresa líder mundial. Otros critican que ha supuesto una pérdida de soberanía nacional, un deterioro del servicio público y una precarización laboral. Además, recientemente se ha generado una nueva polémica por el interés del grupo saudí STC Group en adquirir una participación accionarial en Telefónica, lo que ha llevado al Gobierno a estudiar la posibilidad de comprar acciones a través de la SEPI para proteger el carácter estratégico de la empresa.

lunes, 30 de octubre de 2023

Realty income se fusiona con Spirit Realty capital.





Spirit Realty Capital es una empresa de inversión inmobiliaria (REIT) que se dedica a la adquisición y gestión de propiedades comerciales de un solo inquilino, sujetas a contratos de arrendamiento a largo plazo. La empresa tiene su sede en Dallas, Texas, y cotiza en la Bolsa de Nueva York bajo el símbolo SRC.

La empresa se fundó en 2003 y se convirtió en una REIT pública en 2012. Desde entonces, ha crecido hasta tener una cartera de más de 2.000 propiedades en 48 estados, con una superficie bruta alquilable de más de 40 millones de pies cuadrados. La empresa se centra en propiedades que son esenciales para las operaciones de sus inquilinos, que pertenecen a sectores diversos y resistentes, como el comercio minorista, la restauración, la salud, la educación y el ocio.

El 30 de octubre de 2023, Spirit Realty Capital anunció que había llegado a un acuerdo definitivo para fusionarse con Realty Income, otra REIT líder en el mercado de propiedades netas. La operación, valorada en unos 9.300 millones de dólares, se realizará mediante un intercambio de acciones, por el que los accionistas de Spirit recibirán 0,762 acciones nuevas de Realty Income por cada acción de Spirit que posean. La fusión está prevista que se cierre durante el primer trimestre de 2024, y dará lugar a una empresa combinada con un valor empresarial de unos 60.000 millones de dólares y una cartera de más de 12.000 propiedades.

Según los directivos de ambas empresas, la fusión tiene como objetivo crear valor para los accionistas mediante el aumento de los ingresos, la diversificación del portafolio, la ampliación del potencial de crecimiento y la mejora de la eficiencia operativa. Además, la operación no requerirá de capital externo adicional, ya que se asumirá la deuda existente de Spirit, que tiene unos costes fijos bajos.

Spirit Realty Capital se presenta como una empresa que financia el corazón del negocio americano, proporcionando capital que empodera a sus inquilinos para expandirse y evolucionar. La empresa también se compromete con la sostenibilidad ambiental, la responsabilidad social y el buen gobierno corporativo, como se refleja en su último informe ESG.